Evaluación    

Entendemos la evaluación como un elemento integrado en el proceso de enseñanza-aprendizaje, a través del cual se va haciendo una valoración cualitativa y una regulación de dicho proceso.

Damos especial importancia a la autoevaluación como ejercicio autocrítico, libre y responsable, aunque siempre sujeto al contraste de opiniones con los demás.

Se trata de un proceso continuo para el que no se utilizan ni exámenes, ni notas rígidas, ni boletines cerrados, sino otros elementos como:

  • Observación directa del alumno/a en su actividad individual o grupal y en distintos contextos.
  • Diario de clase tanto del alumnado como del maestr@
  • Registros de observación.
  • Entrevistas personales con alumnado y familias.
  • Asambleas de clase
  • Asambleas de familias.
  • Asambleas generales.

Todos estos elementos varían en su forma y uso en función del nivel educativo en el que sean utilizados, pero conservan siempre unos principios básicos que valoren, entre otros, los siguientes aspectos:

  • El proceso de evolución personal.
  • El proceso de enseñanza-aprendizaje.
  • Los objetivos desarrollados y los contenidos adquiridos.
  • Las actividades y dinámica del aula en relación con las tareas y con los/as demás.
  • El ambiente en el que se trabaja.
  • La adecuación del programa y de la metodología.
  • La organización del centro.

Todo ello supone también que el profesorado trabaja en un continuo proceso de reflexión sobre la práctica.